El linfedema es una enfermedad crónica caracterizada por la acumulación de líquido linfático en los tejidos, lo que provoca hinchazón, pesadez y, en fases avanzadas, cambios en la piel. Para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado, no basta con la exploración física: es fundamental realizar pruebas específicas que nos ayuden a confirmar el linfedema, clasificarlo y descartar otras patologías.
En este artículo te explicaré, de forma clara, cuáles son las pruebas más utilizadas y para qué sirve cada una.
1. Linfogammagrafía: el mapa funcional de tu sistema linfático
La linfogammagrafía es una prueba de medicina nuclear que nos permite estudiar cómo funciona la red de vasos linfáticos.
¿Cómo se realiza?
- Se inyecta una pequeña cantidad de material radiactivo seguro (trazador) en la piel o entre los dedos de manos o pies.
- Una cámara especial detecta el recorrido de este trazador a través de los vasos linfáticos y ganglios.
¿Para qué sirve?
- Confirma si existe linfedema o no. El hinchazón de piernas o brazos, de puede debar a muchas causas. Esta prueba confirma o descarta la enfermedad de linfedema.
- Muestra zonas de obstrucción, retraso o ausencia de transporte linfático.
- Puede diferenciar entre linfedema primario (por malformación) y secundario (por cirugía, radioterapia o infección).
2. Prueba con verde de indocianina (ICG): visualización en tiempo real
El verde de indocianina es un colorante fluorescente que, al inyectarse en la piel, se une a las proteínas del líquido linfático y permite visualizar los vasos linfáticos con una cámara cercana a los infrarrojos.
¿Cómo se realiza?
- Se aplican pequeñas inyecciones superficiales de verde de indocianina.
- Una cámara especial detecta la fluorescencia y genera un “mapa” dinámico del drenaje linfático en tiempo real.
¿Para qué sirve?
- Es una prueba mínimamente invasiva y con resultados inmediatos.
- Localiza vasos linfáticos funcionales para cirugía reconstructiva, concretamente para la cirugía de anastomosis linfaticovenosas. Puedes leer más sobre esta cirugía aquí y aquí.
- Muestra patrones de flujo alterados (reflujo, estancamiento).
- Permite planificar con precisión el punto exacto donde realizar la cirugía de anastomosis linfático-venosas.
3. Pruebas para descartar patología vascular
En algunos casos, la hinchazón en las extremidades no se debe a un linfedema, sino a problemas circulatorios como insuficiencia venosa o trombosis. Por eso, es esencial descartar patología vascular antes de confirmar el diagnóstico.
Pruebas más utilizadas:
- Índice tobillo-brazo (ITB): descarta problemas arteriales que puedan coexistir.
- Eco-Doppler venoso: evalúa el estado de las venas profundas y superficiales, detectando insuficiencia o trombosis.
- Flebografía (en casos seleccionados): radiografía con contraste para estudiar la anatomía venosa.
¿Para qué sirve este paso?
- Evita diagnósticos erróneos y tratamientos inadecuados.
- Identifica pacientes con edema mixto (venoso y linfático) que necesitarán un abordaje combinado.
- Previene complicaciones al indicar cirugías o compresión inadecuada.
Conclusión
El diagnóstico del linfedema no se basa en una sola prueba, sino en la combinación de una buena exploración física, historia clínica y estudios complementarios que aportan información funcional y anatómica.

- La linfogammagrafía nos da una visión global del sistema linfático.
- La prueba con verde de indocianina permite una visualización detallada y dinámica para planificar cirugía de anastomosis linfaticovenosas (también conocida como «LVA»)
- Las pruebas vasculares aseguran que no pasemos por alto otras causas de edema.
Si sospechas que has desarrollado un linfedema, acude a un cirujano plástico especialista en linfedema. Él podrá valorar tu caso de forma individual, y valorar las pruebas que necesitas para llegar al diagnóstico. Puedes obtener más información sobre el tratamiento del linfedema en nuestro post previo o nuestras publicaciones científicas. Puedes encontrar más información sobre el tratamiento quirúrgico del linfedema en nuestra página web. También puedes solicitar una cita en nuestra clínica Maldonado & Cristóbal.