Como tratar una infección si tengo linfedema

Es cierto que no todos las heridas, cortes o quemaduras que tengamos se convertirán automáticamente en una infección, pero es importante saber cómo actuar para prevenir complicaciones. Los pacientes con linfedema tienen que tener un cuidado «especial» con su extremidad, y este tipo de heridas deben ser tratadas adecuadamente. Aquí te explicamos qué hacer:

Las heridas en la pierna o brazo con linfedema deben de ser tratadas de forma estricta.
  • Lava la zona con agua y jabón para evitar que las bacterias se queden en la herida: después de una quemadura o un corte, bajo agua del grifo. Puedes aplicar jabón especialmente si la herida tiene restos de tierra o suciedad.
  • Aplica clorhexidina o betadine sobre la herida.
  • Cubre la herida con una gasa y un vendaje suave. Cambia el vendaje de forma diaria.
  • Mantén la herida limpia y seca. Se deben hacer curas diarias, y asegurarse que NO existen signos de infección.

¿Como sé si tengo una infección de la herida o la quemadura?

Las heridas o quemaduras infectadas suelen supurar (sale pus), están enrojecidas, duelen con la palpación. Además, el paciente puede tener fiebre y malestar general.

¿Qué hacer si tengo una infección en el brazo o la pierna con linfedema?

Es muy importante acudir a urgencias o pedir cita con el médico lo antes posible. Las infecciones en heridas o quemaduras con linfedema, deben ser tratadas con antibióticos, y ocasionalmente requieren ingreso hospitalario para mayor vigilancia. Es posible que realicen una analítica de sangre para ver los parámetros en sangre de infección (leucocitos, PCR, etc.).

¿Puedo operarme de linfedema si tengo infecciones en mi brazo o pierna?

Si existe una infección activa, NO debe ser intervenido de una cirugía de linfedema. La infección debe resolverse primero, antes de realizar la intervención quirúrgica. La cirugía de linfedema, cuando la infección no está activa, puede ayudar a mejorar futuras infecciones. Estudios científicos han demostrado que los pacientes pueden tener menor número de infecciones anuales cuando se someten a cirugías de linfedema. Por ello, los pacientes con infecciones recurrentes de la extremidad suelen ser candidatos a estas cirugías. Sin embargo, existen otros factores que deben ser estudiados por su cirujano antes de decidir someterse a esta cirugía.

Si sospechas que puedes sufrir de linfedema, acude a un especialista. Aunque el linfedema no puede curarse definitivamente con estas cirugías, sí existen tratamientos conservadores y quirúrgicos que pueden ayudar a disminuir las infecciones de la extremidad. Puedes obtener más información sobre el tratamiento del linfedema en nuestro post previo o nuestras publicaciones científicas. Puedes encontrar más información sobre el tratamiento quirúrgico del linfedema en nuestra página web. También puedes solicitar una cita en nuestro clínica Maldonado & Cristóbal.

Linfedema y lipedema: parecidos y diferencias

Muchos pacientes acuden a nuestra consulta con el diagnóstico de linfedema o lipedema, pensando que son la misma enfermedad. Aunque ambas patologías presentan un aumento del volumen de las extremidades, las causas y tratamientos son diferentes.

linfedema y lipedema. Dos enfermedades diferentes con nombres similares.

CARACTERÍSTICAS DEL LINFEDEMA:

  • Puede ser primario (de nacimiento) o secundario (debido generalmente a la exéresis de ganglios linfáticos).
  • Se produce por el acúmulo de líquido, que no puede ser drenado correctamente.
  • Suele ser en una única extremidad.
  • Los estadio leves, responden bien a la elevación.
  • La inicidencia familiar es baja.
  • No suele respetar los pies ni las manos.

CARACTERÍSTICAS DEL LIPEDEMA:

  • Se produce por acúmulo de grasa.
  • Suele casuar dolor.
  • Son frecuentes los maratones en las piernas
  • Suele ser bilateral (afecta a ambas piernas).
  • Suele respetar los pies.
  • Alta incidencia familiar.

Es importante resaltar, que el lipedema y linfedema pueden presentarse asociados. Por ello, es importante realizar pruebas diagnósticos antes de iniciar cualquier tratamiento quirúrgico. Los tratamiento además son diferentes. En el linfedema, es necesario empezar con un tratamiento conservador durante 6 meses. Cuando no existe mejoría pasado ese tiempo, se puede valorar la intervención quirúrgica. Puede obtener más información sobre el tratamiento quirúrgico del linfedema aquí. El tratamiento del lipedema es diferente. Aunque el dolor asociado puede mejorar con el tratamiento conservador, generalmente suele necesitarse un tratamiento quirúrgico. La liposucción, asociada a su posterior fisioterapia, ayuda a mejorar el dolor y el aspecto estético del lipedema. Puede obtener más información sobre este procedimiento aquí.

Si sospecha que puede sufrir de linfedema o lipedema, acuda a un especialista. Aunque ambas patologías no son enfermedades curable, sí existen tratamiento conservadores y quirúrgicos que pueden ayudarle en su día a día. Puede obtener más información sobre el tratamiento del linfedema en nuestro post previo o nuestras publicaciones científicas. Puede encontrar más información sobre el tratamiento quirúrgico del linfedema en nuestra página web.

Cómo reducir el riesgo de linfedema en las piernas

Muchos pacientes nos preguntan si es posible reducir el riesgo de linfedema en las piernas. Como ya hemos explicado anteriormente, existe el linfedema primario y secundario. Aunque no es posible predecir qué personas desarrollarán linfedema en las piernas, existen diferentes formas de intentar reducir el riesgo de aparición:

  • Cuidarse la piel: evitar cortes, rasguños, cuidarse las heridas. No camine sin zapatos.
  • No usar ropa ajustada.
  • Tenga precaución cuando viaje en avión. Muévase en vuelos largos. Haga ejercicios sencillos para los pies y los tobillos mientras esté sentado. Hacer ejercicio en el transcurso del vuelo ayudará con la circulación y el movimiento del fluido linfático. Pida un asiento que tenga espacio suficiente para las pierna.
  • Evitar temperaturas extremas: el calor y el frío extremos podrían causar que se acumulen fluidos en las piernas y que estas se hinchen. Evite meterse en jacuzzis y saunas, o limite el tiempo que pase en ellos.
  • Mantenga limpio y seco el espacio que hay entre los dedos de los pies para prevenir infecciones.
  • Trate de no ganar peso, ya que es un factor de riesgo de linfedema. Si tiene sobrepeso, trate de perder peso.
  • Mantenga al mínimo el consumo de sal. La sal puede causar hinchazón, lo cual podría saturar el sistema linfático.
  • No se ponga inyecciones ni se haga acupuntura en la pierna afectada.
  • Póngase crema hidratante con frecuencia para prevenir que la piel se seque y se irrite.
  • Evite cruzar las piernas lo más que pueda.
  • Póngase protector solar con un SPF de 30 o más para protegerse la piel de las quemaduras del sol.

Si sospecha que puede sufrir de linfedema, acuda a un especialista. Aunque el linfedema no es una enfermedad curable, sí existen tratamiento conservadores y quirúrgicos que pueden ayudarle en su día a día. Puede obtener más información sobre el tratamiento del linfedema en nuestro post previo, y específicamente sobre el tratamiento quirúrgico del linfedema en nuestra página web.

Equipo multidisciplinar y linfedema

Publicación cientifica sobre la importancia del equipo multidisciplinar en el tratamiento del linfedema

El Dr. Andrés A. Maldonado y la Dra. Lara Cristóbal acaban de publicar el artículo científico titulado: «Abordaje multidisciplinar en el paciente con linfedema: de la rehabilitación a la microcirugía» en la revista Rehabilitación. Dicho articulo científico está centrado en la importancia del equipo multidisciplinar en el tratamiento del linfedema. Puede ser descargado desde pubmed en el siguiente enlace: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/34538653/

Aunque dicho artículo está centrado en algoritmos de trabajo para profesionales de la salud, resumimos a continuación los cuatro conceptos más importantes de dicha publicación:

  • El tratamiento del linfedema requiere de un equipo multidisciplinar.
  • Dicho equipo tiene que estar formado, al menos, por tres grupos de profesionales:
    • 1. Rehabilitadores y fisioterapeutas: son los encargados del tratamiento conservador del linfedema. El drenaje linfático, las medias de compresión, o la compresión neumática debe iniciarse lo antes posible, y mantenerse de por vida (o hasta que se resuelva el linfedema).
    • 2. Radiólogos y nucleares: las pruebas diagnósticas permiten diagnosticar y evaluar el grado del linfedema. Pacientes con un linfedema secundario suelen requerir menos pruebas diagnósticas, debido a que el diagnóstico se puede establecer a partir de la historia clínica.
    • 3. Cirujanos plásticos especialistas en linfedema: realizan los tratamiento quirúrgicos del linfedema.
  • El tratamiento conservador (drenaje linfático, medias de compresión, etc) es el tratamiento inicial y el principal.
  • El tratamiento quirúrgico del linfedema (anastomosis linfático venosas y transferencia de ganglios linfáticos) puede mejorar muy significativamente la calidad de vida de los pacientes con linfedema.
  • Los mejores resultados de la cirugía de linfedema se producen en fases tempranas, cuando el sistema linfático tiene una función parcial.

En el siguiente esquema, resumimos como debe de realizarse dicho tratamiento multidisciplinar:

Puede obtener más información sobre el tratamiento del linfedema en nuestro post previo, y específicamente sobre el tratamiento quirúrgico del linfedema en nuestra página web.

Tratamiento del linfedema: 5 claves

En el siguiente post, vamos a intentar resumir las cinco claves del tratamiento del linfedema. Como hemos comentado en otras publicaciones, el linfedema es una enfermedad crónica, y hay que «aprender» a convivir con ella. A continuación, presentamos cinco consejos para poder aumentar y mejorar la calidad de vida:

Tratamiento del Linfedema
  1. Actuación precoz: desde que se diagnostica la enfermedad, es importante iniciar el tratamiento lo antes posible. No es algo urgente. Sin embargo, es conveniente encontrar en las próximas semanas un equipo médico que tenga experiencia y puedan ayudarle a entender y tratar su enfermedad. Es importante encontrar a un fisioterapeuta que pueda realizarle el tratamiento conservador, y a un médico especializado en dicha enfermedad.
  2. Busque a un equipo especializado en linfedema: el tratamiento del linfedema tiene dos pilares fundamentales. El tratamiento conservador (drenaje linfático, prendas de compresión, etc.) y el tratamiento quirúrgico (anastomosis linfático venosas, trasplante de ganglios linfáticos, etc). Necesita a médicos especializados que puedan recomendarle el mejor tratamiento en cada momento.
  3. Aprenda a convivir con la enfermedad: el tratamiento conservador requiere modificar su actividad del día a día. El uso de prendas de compresión diarias, o acudir a un fisioterapeuta de forma regular requiere tiempo y disciplina. Sin embargo, si cuida su extremidad afectada, podrá llevar una vida con mínimas limitaciones funcionales.
  4. Utilice las técnica quirúrgicas cuando sean recomendadas: la cirugía del linfedema ha evolucionado mucho en los últimos 10-15 años. Cuando su cirujano piense que puede beneficiarse de este tipo de intervenciones, considérelo como una oportunidad de frenar el avance de la enfermedad.
  5. Tenga una mentalidad positiva: actualmente muchos pacientes sufren de linfedema. Sin embargo, la gran mayoría realizan una actividad diaria normal sin grandes limitaciones. No es necesario estar al 100% para realizar y poder disfrutar de una vida plena.

Esperamos que estos cinco consejos le ayuden a conocer algo más el linfedema. Puedes obtener más información en nuestra página web y en www.cirugialinfedema.es

Prevención del linfedema

La prevención del linfedema, o la mejora de sus síntomas es posible. Si usted sufre de linfedema, o va a ser sometido a una cirugía de exéresis («eliminación») del sistema linfático, debe conocer ciertas medidas que pueden ayudar a limitar la enfermedad del linfedema:

Llevar una vida saludable es fundamental para la prevención del linfedema. Además, existen cirugías de prevención del linfedema que pueden ayudarle a disminuir el riesgo de desarrollar esta enfermedad.

MEDIDAS DE PREVENCIÓN DEL LINFEDEMA: A continuación describimos una seria de de hábitos que permiten mejorar o incluso prevenir el linfedema:

  1. Cuidados de la piel.
    • Evitar traumatismos para reducir el riesgo de infección.
    • Mantener la piel limpia e hidratada.
    • Cuidar las uñas.
    • Fotoprotección.
    • En caso de signos de infección, acudir a su médico.
  2. Estilo de vida.
    • Realizar ejercicio de forma habitual.
    • Hacer descansos para permitir que la extremidad afecta se recupere.
    • Mantener el peso adecuado.
  3. Evitar la constricción en la extremidad afecta.
    • Evitar tomarse la tensión arterial en la extremidad afecta.
    • Usar ropa y joyas poco ajustadas.
    • Evitar carga bolsas o bolsos de peso.
  4. Prendas de compresión.
    • Usar prendas con la compresión adecuada.
    • Usar prendas de compresión durante los vuelos de avión y actividad extenuante.
    • No usar prendas de compresión en caso de heridas o problemas de vascularización.
  5. Temperaturas extremas.
    • Usar el sentido común a la hora de usar terapias con calor. Dejar dichas terapias en caso de aumento del edema en la extremidad.
    • Evitar la exposición prolongada al calor y humedad (por ejemplo saunas).
    • Evitar exposición a bajas temperaturas, ya que puede ir asociado con un efecto rebote.
  6. Otras prácticas.
    • Evitar estar tiempos prolongados sentados, de pie o cruzado de piernas.
    • Usar calzado adecuado.

CIRUGÍA DE PREVENCIÓN DE LINFEDEMA: En los últimos años se están llevando a cabo diferentes estudios basados en reconstruir el sistema linfático durante la misma intervención quirúrgica en la que se realiza la linfadenectomía. Dichas técnicas tienen como objetivo restituir el sistema linfático de forma inmediata, para evitar un posterior desarrollo del linfedema. La reconstrucción se realiza una vez finalizada la linfadenectomía, conectando los vasos linfáticos aferentes preservados durante la disección a venas próximas. De esta manera, el sistema linfático sigue “expulsando” la linfa en el sistema venoso. Según algunos estudios científicos, el riesgo de desarrollo de linfedema fue del 4% en una serie con un seguimiento de 4 años (comparado con un 25%-40% de linfedema en series históricas). Estas cirugía de reconstrucción se realizan cada vez más frecuentemente. Un equipo de cirujanos especializados en el tratamiento del linfedema, debe de valorar su caso, y determinar si estas técnicas quirúrgicas de reconstrucción inmediata del sistema linfático pudieran ayudarle.

En resumen, la prevención del linfedema es posible. Siga una vida saludable, y consulta a su rehabilitador y cirujano sobre posible medidas específicas para su caso. Puedes tener más información en nuestra página web y aquí.